viernes, 10 de septiembre de 2010

Tú eres mi prioridad...


Y aunque se que no es recíproco, no me importa, pues se que aunque tan duro te resulte decir que me quieres, se que lo haces...
Se que si te necesito vienes y que si me necesitas voy, se que podemos hablar de lo que sea, de que no necesitamos a nadie más.
Estoy completamente convencido de que si te pido una explicación me la darás, y de que si no me quieres contar algo, yo no quiero oírlo.

Eres todos mis secretos, y mis gritos al descubierto.


Puede que un día me levante, y tenga que hacer un millón de cosas, que me de cuenta de que no he conseguido nada en todo lo que llevo hecho, y que pueda parecer un irresponsable por seguir sin cierto nivel, y que todo eso me haga parecer un inútil, puede que ese día me afecte más que mi padre no esté conmigo, y que lo pague con mis amigos, puede que mi madre hable más de la cuenta y que no vea lo que hace, y que falle en millones de cosas más...
pero lo único que quiero es ver que puedo seguir hablando contigo, que me besaras si te lo pido, y que me haces sentir por encima de cualquier cosa, y que ya no importa ningún otro problema...


No puedo evitar sonreir cuando me acuerdo de París,
y no quiero dejar de recordarlo.
Me gustas, con cada cosa buena que tienes,
y siempre te recordaré en cada gesto imperfecto,
me gustas, y me gusta esa forma tuya que tienes de sacarme una sonrisa
y me encanta ver como te ries cuando me besas.
Ya no te cuesta, y sé que nunca me mentirias,
sé que dices las cosas por alguna razón,
pero sabes que me importas demasiado como para verte mal...

Millones de heridas a tu oido por millones de palabras que no te gustan ;)


No me equivoco cuando digo que eres mi prioridad...y el deber es el deber :)

1 comentario:

  1. Sin duda cada uno establecemos nuestras prioridades, y amar debería ser siempre una de ellas. No soy religiosa pero creo en el mandamiento: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo" O sea, que la prioridad debe ser amarnos a nosotros mismos primero para poder así amar a los demás.
    Tu generosidad parece no tener límites. Todos somos imperfectos. Ojalá tu generosidad nos alcance a todos, y ojalá hayan muchos otros Paríses para poder recordar.
    Sabes que te quiero poeta.
    Un beso

    ResponderEliminar