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domingo, 30 de octubre de 2011

Cry sometimes...


Alguien me dijo una vez echándomelo en cara, que debía vivir mi vida tal y como me venía, que debía hacer ciertas elecciones y que no siempre serían bonitos los resultados que tomase, y casi llorando me dijo que buscase metas para dejar huellas no solo en mi vida si no en vidas ajenas...

Alguien me dijo una vez que me callase y aprendiese a escuchar con atención, hoy doy gracias por ello y por haber aprendido a hablar cuando se me pide por favor, hoy doy y doy sin recibir y por eso agradezco tener que dar y quien reciba de mí...

Alguien me hizo darme cuenta de que todo es tiempo, dedicación y esfuerzo,
alguien perdió su esfuerzo, tiempo y dedicación, en mi entender,
y a mi entender no me quedó más remedio que utilizar sus palabras para darme cuenta de que lo tengo que hacer, y hacerlo bien, de que si escribo, escriba lo que vivo, y que si canto cante lo que siento, y si lo siento, que los míos lo sientan conmigo...

Alguien me dijo que hiciera lo que me gusta pero que ponga mi alma, esfuerzo y un par de huevos en ello, así que aunque me rinda jamás me daré por vencido, y retomaré el juego desde el último momento, y si en el segundo adecuado me faltan las palabras, que solo la idea vuele libre que ya vendrá uno para escribir lo que dijo alguien muerto en otra época y en otro momento...

miércoles, 26 de octubre de 2011

Si me parase a escribir sobre mí...


No sé a donde iría,
ni si soportaría esas palabras,
tanto las buenas como las malas,
no sé quien estaría dispuesto a decirme mis defectos a la cara,
ni quien me puede aguantar en mis días tontos,
ni si quiera sé si tengo a quien me diga esos defectos...

No sé si me aguantaría a mi mismo,
ni si soy la persona que dejo ver,
no sé que clase de mascara llevo puesta,
o cuantas tengo...

No se si rezar sirve o no de algo,
ni quien me escucha realmente,
no sé si hay alguien ahí realmente,
y no sé si quiero averiguarlo...

Si me parase a escribir sobre mí,
no escribiría absolutamente nada,
ni bueno ni malo,
no porque no sepa lo que decir,
sino por miedo a descubrir quien soy...

No sé quien soy,
y no sé si quiero saberlo,
no sé cuales son mis intenciones,
ni cuál mi destino,
no sé mi futuro,
ni si soy el que se esperan,
no soy ese que creía,
ni el que quiero ser,
no me conozco ni un poquito,
y no tengo quien me descubra,
no busco consuelo,
ni personas que me comprendan...

No sé quien soy,
y no sé si quiero saberlo,
pero si algo sé es que perdí el tiempo,
con mis esfuerzos,
todos mis besos,
no sé realmente si estoy cuerdo,
pero si lo que me estoy perdiendo...
y me estoy perdiendo en el tiempo,
en ser un niño,
en no cumplir como adulto,
en mis amigos,
en los fallos que cometo,
en lo que nunca oiré,
y lo que nunca se leerá...

lunes, 24 de octubre de 2011

Días grises...


Hoy es un día gris,
llueve,
hace frío y llueve,
en la acera hay charcos,
entre las piedras de la acera se han formado...
Caen gotas sobre una ventana a medio cerrar,
mientras, el viento se cuela,
silbando, como no,
mientras cuelgan gotas transparentes del alféizar,
mientras las horas pasan,
muertas,
la pared se va calando,
las lágrimas se confunden con la lluvia,
a los pájaros se le mojan las plumas,
se van volando,
me abandonan... sin mirar atrás,
se van volando.

Hoy es un día gris,
llueve,
hace frío y llueve,
los paraguas no sirven de nada,
no solo llueve por fuera...
no solo llueve por fuera,
y el sol se está poniendo de nuevo,
ayer también lo hizo,
a la misma hora,
donde siempre, detrás de esas montañas que empiezan a estar nevadas,
detrás de las flores que tiene la colina...

Se fue,
y está todo alumbrado apenas por un par de farolas,
hoy fue un día gris,
que mereció la pena por escribir algo medianamente bueno,
hoy fue un día gris,
donde ha habido muerte, donde se perdieron amistades,
donde ya no hay más amores...


Puedo ver como sigue lloviendo afuera...

Desahogo...

No sé ya cuantas veces empecé a escribir,
ni cuantas borré lo que ponía,
no sé cuantas veces intenté besarte,
ni cuantas las que te apartaste...

No sé cuantas veces acabamos en la cama,
ni cuantos platos nos tiramos a la cabeza,
tampoco sé cuantas veces haría lo que hice por ti,
y lo haría aún no sabiendo por qué...

No sé por qué no creo,
ni por qué el tiempo pasa tan despacio cuando estás sufriendo,
no sé por qué intento cambiar,
ni por qué no cambio...

No me interesa pararme a escuchar algo que no quiero escuchar,
pero igualmente lo haré si es lo que queréis que haga,
o no me gusta veros con buenos ojos, pero, me caeréis bien si es lo que queréis,
al igual que si fallo no quiero vuestra compasión, tampoco quiero que me ayudéis,
solo que me intentéis mejorar, que haré lo posible por hacerlo...

No me gustan los días en los que no sé por qué nací,
ni en los que no encajo en ningún sitio,
odio los días grises, no los nublados,
sino,
los que todo en ese día va mal y nada de lo que hago lo mejora...

Detesto los días de color de rosa,
por la poca costumbre a que todo salga bien,
odio que me vaya tan bien todo porque,
espero que algo salga mal...


No sé que trato de decir,
no sé donde trato de ir, pero no paro de andar,
ni si quiera sé que me pasa pero no sonrío,
no quiero escribir, pero lo necesito,
no quiero llorar y no puedo hacerlo,
no busco nada más,
no quiero nada más,
no lo he perdido todo, pero sí lo más importante,
no sé a quien trato de mentir, ni quien me creerá,
no puedo gritar,
y no puedo escucharos,
no tengo quien me lea,
ni vosotros letras que pueda robar...

No me voy a despedir porque tengo claro que tarde o temprano volveré,
pero por favor... no os olvidéis de mí...

jueves, 20 de octubre de 2011

Había una vez...una historia sin terminar.

Me paso horas mirando esa foto en la que salimos los dos llenos de sangre, en la camisa, en los pantalones, algunas huellas y salpicones en las paredes y rastros de pisadas y golpes en el suelo...

Mi ojo morado, la nariz rota y los labios hinchados, gotas de sangre y un pequeño camino de mi ojo hasta la barbilla de un rojo vivo, mis brazos llenos de cortes y moratones de tus golpes, una pierna casi muerta de tus patadas, el nervio a flor de piel, y pelos de tu cabeza en mis uñas rotas...

En tu boca mi sangre, de los mordiscos con más cariño que nunca me diste,
tus nudillos llenos de rasguños, unos dedos rotos, unos jarrones contra tu espalda partidos, algunos trozos se quedaron clavados...

La casa completamente destrozada, los armarios, las estanterías, la mesa de cristal hecha trocitos, el álbum de la boda ardiendo en la chimenea, las fotos con tu madre rotas, las cenizas del mio contra la ventana...

Mi risa, esa tuya que tantísimo me gustaba, ya me taladraba el oído,
mi mirada, esa que tanto te atraía, te parecía tan vulgar como eso que me hacías en la cama que ya no quería disfrutar...
Tus caricias, tantas y en tanto tiempo me producían quemazón,
y mis besos los esquivabas como si estuvieran envenenados...

Después de tanto tiempo, me preguntaba por qué tardamos tanto en averiguar que nos odiábamos con tanto asco, me pregunto por qué tardé tanto tiempo en reventarte ese jarrón, y me pregunto por qué no intentaste clavarme ese cuchillo la primera vez que cenaste conmigo, o por qué tardaste tanto tiempo en meterte con el tamaño de mi polla, o por qué no fui sincero cuando te dije que m gustaban esas tetas tan raras...

martes, 18 de octubre de 2011

Misiva sin remite...


Deberíamos aprender a olvidar,
y dejar las cosas atrás...
Deberíamos saber reescribir,
utilizar las lecciones aprendidas,
o mejor dicho,
las que una vez borradas,
deberíamos reaprender...

Deberíamos escribir las cartas que una vez escribimos,
besar los labios que una vez nos hicieron llorar,
deberíamos poder perdonar y olvidar de cero sin nada más,
sin guardar rencor,
deberíamos escuchar esas canciones que tanto nos recordaban a esa persona,
o ver a los parientes que nunca vemos,
decir te quiero en el momento preciso,
perdonar lo que siempre nos dio rabia, o aceptar lo que piensan de nosotros,
después de todo, somos los propios culpables de la percepción que tienen
de nosotros mismos...

Deberíamos andar solos por la calle de vez en cuando,
en mitad de la noche, y ver lo que realmente alumbran las farolas,
deberíamos quitarnos ese caparazón que todos llevamos puesto,
dejar las miradas a un lado, los pendientes, y las pintas raras,
deberíamos darnos una oportunidad a nosotros mismos de cometer los mismos errores,
deberíamos volver a ser tan felices como aquella vez, en ese lugar con esa persona...

domingo, 16 de octubre de 2011

¿Tal como soy?


Me he parado a mirarme, me hice un examen a conciencia frente al espejo,
me di cuenta de quien soy, o de quien empiezo a ser ultimamente, de lo que puedo dar y de lo que quiero tener...

He llegado a la falsa conclusión de que soy un tipo egoísta al parecer, que solo piensa en su bien, que no quiere las pocas amistades que puede tener y al que el amor le sobrepasa...

He llegado a la falsa conclusión de que soy un tipo que está para lo bueno, sólo, y que no intenta ayudar, ni pone el menor interés cuando se necesita un hombro y que cuando se me logra decir alguna cosa me resbala, y no me importa hacer daño un amigo si estoy bien yo, o ver como una amiga esta mal...

He acabado por pensar que solo pienso en cosas efímeras, sin importancia, tanto como un niño, y que vivo en mi propio sueño sin ser consciente de lo que hay a mi alrededor,
que no puedo decir un "te quiero" si no va acompañado de "follar" y me creo gracioso sin darme cuenta de que no se ríen más que por obligación...

He sacado una conclusión, soy un mentiroso, un gran mentiros, si se me permite el apunte, porque sé fingir estar bien con tal de que nadie me pregunte, y de que nunca voy a coger cariño a nadie en realidad...

Y digo esto porque es lo que ultimamente parece ser lo que soy,
pero siempre y aún con todo eso, digo la verdad siempre...

y me estoy empezando a cansar de toda esta vida...

lunes, 10 de octubre de 2011

Mentira, siempre viene y nunca se va...


Olvídate de París,
de sus calles y sus recovecos,
olvida mis cartas,
todas, rómpelas...

Olvídame,
olvida todo lo que hemos hecho,
todas las noches que no hemos dormido juntos,
todos los besos que no quisiste darme,
todos esos viajes que perdimos...

Olvida todo este tiempo,
todo lo que intenté susurrarte,
todas nuestras citas,
olvida todo lo que nos rodea, mis amigos,
mis marcas en la piel, mi cama y mi música...

Olvidate de mí, de mis pintas raras,
de mi desgana, de mis ojos,
y de mi forma de ser,
olvida todos los cambios que hice en tu vida,
mis fotos, deshazte de ellas,
como si no te importasen...

Olvida ese maldito número,
todo lo que tiene que ver con nosotros,
el tiempo que nos dimos,
las razones por las que te quiero,
nuestra fecha,
las razones por las que me odias,
olvidalo todo...

Olvidalo todo y dime como te sientes,
ahora mírame...
ves por qué no puedo hacerlo yo...

domingo, 9 de octubre de 2011


Se nos olvidaron aquellas calles,
callejuelas que desconocíamos,
aceras que soportan nuestros pasos,
edificios altos, muy altos, donde empiezan las nubes,
y sus pies que nos ven...

Se nos perdieron las horas de esa semana por sus paredes,
los barrios,
esos semáforos que nos controlaban,
el ruido, incesante, pero que te aisla de cualquier otro sitio,
esas pequeñas plantas que crecen en el asfalto,
llevando la contraria de la evolución humana,
y el sol que se escondía tras las ventanas de esas oficinas...

Se moría la tarde, ardía el rey en lo más alto,
naranja, ese que tanto me gustaba,
su idioma, sus reglas, su ciudad, una vida,
la mía, mi cambio...

Antes de que la luna salga definitivamente,
el parque callaba la ciudad poco a poco,
los animales se dormían, la hierba hacía de colchón,
empezaba de nuevo la vida,
la ciudad que nunca duerme...

jueves, 6 de octubre de 2011

A fuego lento...


Ahora, justo ahora que empezaba a odiarte,
justo cuando tu sonrisa me dejaba de gustar,
y no quería más tus besos,
que no me importaba ver como te ibas...

Empezaba a cogerle asco a tu forma de tocarme,
esa forma de hacerme sentir único,
en este momento, en el que tus últimas palabras retumban en mi oído,
justo cuando decido darme por vencido...

Ahora, justo ahora que empezaba a asimilar que te habías ido,
que tus miradas se perdían por fin entre la gente,
justo que me quedaba sin fuerza en las palabras,
ahora que la rabia de mis puños no tenía objetivo...

Estaban en llamas tus fotos,
pocas, pero todas ardían,
tus cartas, rotas en el suelo,
las letras unas en un sitio,
otras en otro, perdidas,
mis tatuajes, todos, sin excepción, tapados,
mis lágrimas ya no iban por ti,
nuestra historia, olvidada,
perdida en una calle de París...

Ahora, justo ahora que empezabas a olvidarte de mi todos los días,
todas las tardes,
justo cuando me veías sin besarme,
que parecía que no se iba a terminar,
justo ahora que empecé a saber vivir sin ti,
te tumbas en la hierba, justo a mi lado,
y me pides que te bese...

domingo, 2 de octubre de 2011

Fui sin ser pero seré sin ti...



http://www.youtube.com/watch?v=b7HKktNbUCQ&feature=fvst

Soy, melancolía en tu mirada,
el rencor que llevas dentro,
tus palabras de dolor,
y todos nuestros malos momentos...

Eres, mi alegría por desgracia,
las sonrisas que no quise,
los mejores recuerdos,
y todos esos besos...

Pero la vida me enseñó que
eres, tal y como no quiero ser,
que por más que me repita no te necesito,
y que lo que dijiste se fue sin ser...

Pero me acuerdo de que fui,
las ganas de vivir que me has quitado,
las miradas indiscretas bajo aquella calle,
un minuto de vida cuando no quiero mirarte,
un minuto de vida cuando vivo por mí...

Lágrima de oro...



Calles solas en mitad de la noche,
días en una cama abandonada y fría,
reflejos rotos y espejos que relatan,
realidades más reales de lo que suelen,
llamadas que no son respondidas,
condiciones que no mejoran,
preguntas que no se hacen,
responsabilidades que nunca debían serlas...