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martes, 27 de octubre de 2009

Un hilo de esperanza...


Está anocheciendo,no se oye nada, las calles están vacías, y de lejos algún que otro coche, si mirabas al cielo se veía como menguaba la luna, se vestían las calles con una fría niebla que me arropaba mimosamente.Estaba en un banco del parque tumbado, cuando de repente se acercó una joven y preciosa chica y me preguntó que si me importaba que se sentase a mi lado, miré alrededor, otros bancos estaban vacíos pero la dije que claro que se podía sentar, se quedó mirando al frente durante unos segundo, yo la miraba de reojo, ya la conocía, la había visto varias veces por la calle y la verdad, desde que la vi no podía sacármela de la cabeza, y ni siquiera sabía su nombre, pero me daba igual, desde el primer día supe que era una bellísima persona por dentro y por fuera...Me presenté, se presentó,dijo que se llamaba Noah, la pregunté que qué hacia ella sola por ahí, me dijo que necesitaba dejar de pensar aunque fuera por un instante,así que la dije que si quería la dejaba en paz,me dijo que no, que no la molestaba, que se sentía agusto conmigo, a pesar de que nos conocíamos de apenas unos minutos,solté una leve sonrisa picarona y ella me la devolvió...Una chica como tu no puede andar sola por ahí y menos a estas horas- dije, me contestó simplemente encogiendose de hombros y mirándose la punta de las zapatillas, a continuación dijo que le gustaba como le arropaba la niebla, fría, tierna, que le gustaba algo de lo que el silencio la susurraba al oído,que miraba las estrellas y sentía como todo se iba a otro lado....No dije nada, me limité a mirarla, se limitó a hacer dibujos con una rama en la arena,todo se volvía a escuchar muy bien, incluso lo que me dijo a continuación retumbó en mis oídos,-¿me ves como una chica para pasar un rato?-me quedé un segundo mirándola, un segundo que duró como unas horas,la dije que a qué venía esa pregunta y me dijo que la respondiera,le dije todo lo que pensaba sobre ella...ahora ella fue la que me otorgó unos segundos de incomodidad,inseguridad, y un escalofrío que me recorrió todo el cuerpo.

Me dijo que me quería conocer mejor, que no podía ser que existiera alguien como yo,la dije que no era nada especial,simplemente yo mismo,se me quedo mirando y se acercó un poco y seguía mirándome inténsamente,sentí como su mirada se centraba en mis ojos,como su calor me empezó a tapar, se acercó un poco mas y me besó en la mejilla,entonces la di un beso en los labios,noté como no se quería separar...

Desde entonces quedábamos todos los días en el mismo banco, nos contábamos nuestra vida,nuestros problemas,nos ayudábamos,nunca peleamos ni nada por el estilo,pero un día,desapareció,no supe nada mas de ella,no la vi por la calle, no me llego ninguna carta y sus amigos no sabían nada tampoco...

Y ahora los niños del parque me preguntan por qué un viejo como yo,está todos los días en ese banco escribiendo y mirando al cielo...

SOLO TE ESPERO...SOLO TE QUISE...

2 comentarios:

  1. Oh que bonito! Arturo, no lo dejes,sigue soñando, sigue escribiendo, , lo haces muy bien. Un beso

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  2. Hola Arturo ¡Qué historia más bonita! esa nostalgia del final me ha sorprendido tanto que me ha sobrecogido. Me gustan mucho tus relatos...Besitos.

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